Este sábado 22, en la sede del Lobo, el club entregará carnets a familiares de deportistas, hinchas y empleados a quienes el Estado mató e hizo desaparecer entre 1974 y 1983. Se suman a otras 29 compañeras y compañeros ya homenajeados en 2023 por la Subcomisión de Derechos Humanos. La nómina completa. Por Tate Lobo, para La Izquierda Diario.
Este sábado, a dos días de un nuevo aniversario del golpe genocida del 24 de marzo de 1976, el Club Gimnasia y Esgrima La Plata realizará la entrega de carnets de socias y socios honorarios a familiares de 34 víctimas del terrorismo de Estado. Será a las 11:30 en el Polideportivo Víctor Nethol ubicado en calle 4 entre 51 y 53 de la capital bonaerense.

El acto de entrega estará organizado por la Subcomisión de Derechos Humanos del club. En 2023 se realizó un evento similar, en el que fueron homenajeados 29 deportistas, hinchas, empleados y socios y socias secuestrados, asesinados y/o desaparecidos entre los años 1974 y 1983.
En diálogo con La Izquierda Diario Agustín Bellido, coordinador del equipo de investigación de la subcomisión, dijo que “el acto del sábado es la continuidad de varios años de laburo. No es que nos levantamos en marzo y dijimos ‘vamos a entregar carnets’, ni mucho menos salió por azar”. Y remarcó que, “si bien los carnets los entregamos con esta comisión directiva, hay un trabajo continuado en el tiempo que incluye a las últimas cuatro comisiones”.
“Si sumamos estas nuevas 34 historias a las 29 que presentamos en 2023, estamos hablando de 63 historias; y seguramente luego vendrán más”, afirma Bellido, para quien “eso da cuenta de que Gimnasia, como institución, ha sufrido y mucho el terrorismo de Estado, que no es solamente la dictadura de 1976 sino también los muy complejos años 74 y 75”.
La nómina de homenajeados (ver abajo) corrobora su afirmación. Detrás de esos nombres y apellidos hay militantes revolucionarios, obreras y obreros, estudiantes, docentes, profesionales, científicos; y a la vez apasionados hinchas que cada semana iban a alentar al equipo, practicaban algún deporte en “el Poli”, trabajaban en la institución e incluso, eran hijos o nietos de exjugadores.
“Este reconocimiento, quizás a diferencia de otros, no surge por el lugar de estudio o de trabajo, muchas veces circunstancial, por el que pasó tal o cual compañera o compañero. Acá se intenta reparar desde el lugar en que definían parte de su identidad, del club que amaban y que, muchas veces, era parte de una profunda cuestión familiar”, reflexiona Bellido.
Largo trabajo y rol social
El reconocimiento de cada socia o socio implica un largo proceso de investigación, chequeo de datos y reconstrucción biográfica. Gracias a eso “se puede empezar a nombrar y decir un montón de cosas que años atrás no se decían”, sentencia el miembro de la subcomisión. Y destaca la participación diversa, “de gente de setenta años con pibes de veinte, mezclando saberes. Gente que nunca había investigado con gente que sí. Socias y socios, hinchas, todos en pos de investigar, de contactarnos con familia, de conseguir datos, de ser muy rigurosos, de tratar de decir todo lo que podamos decir sobre alguien. Eso nos llena de orgullo”.
Desde la subcomisión consideran que “esto refuerza el rol social de Gimnasia . El 24 de marzo no nos pasa por el costado, no podemos ser indiferentes a estas fechas. Porque hay muchas personas que nos están faltando en el club, socios, hinchas, deportistas, familias enteras que se han tenido que exiliar, que se han ido de la ciudad, que hoy no están. A esa gente Gimnasia las vuelve a llamar”.
Además del homenaje a las compañeras y los compañeros, el objetivo también es “volver a acercar a las familias, tratar de ayudar a sanar esas heridas. Que nunca se van a sanar del todo, pero contribuir como club, con la entrega de un carnet, es un símbolo muy importante. Todas las familias nos lo dicen, súper emocionadas. El día del acto eso se va a ver mucho más, cuando tomen la palabra y digan qué es lo que están sintiendo. Ahí está el valor de la reparación y el valor de que un club se involucre en esto”.
A excepción de un puñado de jerarcas del genocidio, como el jefe de Investigaciones de la Policía Bonarense Miguel Etchcolatz y otros “emblemas” de la tortura, la desaparición, el saqueo y la sustracción de bebés; gran parte de quienes se llevaron a las y los homenajeados no fueron juzgados ni condenados. Las sentencias conquistadas se debieron al inclaudicable esfuerzo de sobrevivientes, familiares, Madres, Abuelas, Hijos y compañeres de lucha por la memoria, la verdad y la justicia.
Alguno que otro de esos genocidas, probablemente, sea hincha de Gimnasia y en todas estas décadas haya ido a la cancha como cualquiera de nosotros. Jubilados militares, policías o exmiembros de organizaciones como la Triple A o la CNU. Cosas de la impunidad, garantizada por un Estado que sólo juzgó a un puñado de jerarcas del genocidio y nunca abrió la totalidad de los archivos de la represión, donde anida la verdad histórica que las clases dominantes, invariablemente, siempre ocultan.

¡Presentes!
Como se hizo en 2023, en el acto del sábado, mientras se entreguen los respectivos carnets de socias y socios honorarios, se relatarán esas 34 historias. Para quien quiera conocerlas en detalle, la subcomisión elaboró un informe de 75 páginas que puede leerse completo haciendo clic acá. Lo que sigue es el listado de nombres, ocupaciones, espacios de militancia y año en que el Estado los arrebató.
- Carlos Esteban Alaye Dematti, obrero y militante de Montoneros, desaparecido en 1977.
- Néstor Edgardo Arrúa Lavochnik, docente y militante peronista, desaparecido en 1978.
- Abigail Armando Attademo, deportista, enfermero y militante del PRT-ERP, desaparecido en 1976.
- Pedro Ramón Benítez Mallada, obrero y delegado, asesinado en 1975.
- Alfredo Oscar Brawerman Zeff, empleado, desaparecido en 1976.
- Eduardo Carrera Tomatti, deportista, estudiante y militante peronista, desaparecido en 1977.
- Ricardo Raúl Carrera Tomatti, trabajador y militante del Movimiento Siloísta, asesinado en 1975.
- Ambrosio Francisco De Marco Busciacco, estudiante, viajante de comercio y militante de la JP, desaparecido en 1976.
- Rosa Estela Del Buono Alba, estudiante, asesora legislativa y militante de Montoneros, asesinada en 1976.
- Guilermo Rubén Di Bastiano Curcio, estudiante, docente, empleado público y militante del PRT, desaparecido en 1977.
- Julio César Di Giacinti Torrillas, estudiante, músico y militante de Montoneros, asesinado en 1978.
- Néstor Narciso Fonseca Cuenca, cineasta, obrero y militante de Montoneros, desaparecido en 1978.
- Roberto René Fueyo Pedraza, estudiante, empleado y militante peronista, desaparecido en 1976.
- Carlos Alberto Giglio Valli, arquitecto y militante del PCML, desaparecido en 1976.
- Gervasio Martín Guadix Vignau, artista, estudiante y militante de Montoneros, desaparecido y asesinado en 1980.
- Ana María Guzner Lorenzo, bibliotecaria, trabajadora de la UNLP y militante del PST, asesinada en 1975.
- Juan Martín Jáuregui, obrero, empleado público y militante del FRP, asesinado en 1975.
- Guillermo Antonio Lara Pérez, fotógrafo, estudiante y militante del PCML, desaparecido y asesinado en 1976.
- Luisa Mabel Loyola González de Paz, obrera y militante del PCML, desaparecida en 1977.
- Julio Alberto Matamoros López, deportista, estudiante, empleado y militante del PST, desaparecido y asesinado en 1977.
- Luis Munitis Orione, deportista, científico, empleado judicial y militante del PRT-ERP, desaparecido en 1977.
- Otilio Julio Pascua Cruz, deportista, estudiante, empleado público y militante del PCML, desaparecido y asesinado en 1977.
- Eduardo Daniel Pereira Rossi Biscayart, estudiante y militante de Montoneros, asesinado en 1983.
- Mario Horacio Revoledo, trabajador de YPF y militante de la JP, desaparecido en 1977.
- Horacio Omar Rivelli Branda, estudiante y militante de Montoneros, asesinado en 1976.
- Roberto Abel Rivelli Armendáriz, estudiante, empleado público y militante del FAS, desaparecido en 1976.
- Roberto Antonio Rocamora Perilli, estudiante y militante de OCPO, asesinado en 1975.
- Justo Gregorio Rodríguez Ceballos, mecánico, desaparecido en 1977.
- Enrique Oscar Rusconi Lencina, trabajador de la UNLP y militante de la FJC, asesinado en 1974.
- José Alberto Scaccheri Butler, obrero y militante de Montoneros, desaparecido en 1977.
- Pablo Daniel Tello Biscayart, estudiante, obrero y militante de RL, desaparecido en 1978.
- Rafael Arnaldo Tello Biscayart, estudiante, obrero y militante de RL, desaparecido en 1978.
- Patricio Blas Tierno Franco, trabajador judicial y militante de Montoneros, desaparecido y asesinado en 1976.
- Néstor Oscar Zuppa Rapacini, trabajador de la UNLP y militante del PCML, desaparecido y asesinado en 1976.



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