El 26 de mayo de 2011 quedó marcado como una fecha histórica para el distrito de Caseros y para todo el partido de Tres de Febrero. Ese día, bajo la gestión del exintendente Hugo Omar Curto, se inauguró oficialmente el túnel de la calle Lisandro de la Torre, una de las obras viales más importantes realizadas en el municipio.
La apertura del paso bajo nivel Presidente Néstor Carlos Kirchner se vivió como una verdadera fiesta popular. Precedida por motociclistas policiales y una autobomba del Destacamento Caseros de los Bomberos Voluntarios, que ingresó al flamante túnel con sirenas y luces encendidas, la ceremonia reunió a vecinos, funcionarios y distintas instituciones locales.
Detrás del móvil de bomberos avanzó una extensa caravana de autos antiguos, mientras el cielo se iluminaba con fuegos artificiales y cañones lanzaban papelitos al aire. En uno de los vehículos descapotables viajaba el entonces jefe comunal Hugo Curto, protagonista de una gestión que impulsó numerosas obras de infraestructura en el distrito.
El túnel, que cruza las vías del ferrocarril Ferrocarril General San Martín, significó un antes y un después para la circulación vehicular en la zona. Según datos difundidos en aquel entonces por el Ministerio de Planificación Federal, la obra permitiría mejorar el tránsito de más de 23 mil vehículos diarios, reducir accidentes y disminuir tanto la contaminación sonora como la emisión de gases.
Además, informes del Proyecto Transporte Urbano Buenos Aires indicaban que por el cruce de Lisandro de la Torre circulaban cerca de 155 servicios ferroviarios por día, lo que generaba largas demoras y complicaciones para vecinos y automovilistas.
La construcción incluyó seis puentes ferroviarios: cuatro sobre las vías principales y dos sobre vías de maniobra. La obra fue financiada con fondos de la Secretaría de Transporte de la Nación y atravesó distintas dificultades durante su ejecución, principalmente por problemas con las napas freáticas que retrasaron su inauguración prevista inicialmente para principios de 2011.
Uno de los momentos más curiosos de aquella jornada ocurrió apenas finalizado el acto inaugural. Mientras se advertía a los presentes que el túnel ya estaba habilitado, un Ford Fiesta bordó, conducido por un hombre mayor acompañado por una mujer, cruzó el paso bajo nivel de norte a sur, convirtiéndose casi sin saberlo en el primer vehículo particular en utilizar oficialmente la obra.
También fue clave el aporte del Club Atlético Estudiantes, que cedió una franja de terreno para permitir la construcción del túnel. Como contraprestación, la institución obtuvo mejoras en su estadio de avenida Urquiza, entre ellas un gimnasio, palcos e iluminación.
A quince años de aquella inauguración, muchos vecinos aún recuerdan el impacto positivo que tuvo la obra en la vida cotidiana de Caseros. El túnel de Lisandro de la Torre continúa siendo una referencia clave de infraestructura urbana en Tres de Febrero y una de las obras más emblemáticas realizadas durante la gestión de Hugo Curto.
Fuente: Caseros y su Gente.














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