Myriam Bregman, ha sido destacada en recientes encuestas como la dirigenta con la mejor imagen positiva en Argentina. Christian Castillo analiza un fenómeno que refleja el descontento social profundo y la búsqueda de una alternativa política que confronte directamente con el poder económico.
La reciente irrupción de Myriam Bregman señalada por varias encuestadoras refleja el descontento social profundo y la búsqueda de una alternativa política que confronte directamente con el poder económico.
En su columna en el programa “Se viene el zurdaje”, transmitido por La Izquierda Diario, el diputado y referente del PTS, Christian Castillo, analizó este escenario tras el masivo acto realizado por el Frente de Izquierda en el estadio de Ferro.
La izquierda no solo está capitalizando el descontento con el gobierno de Milei, sino también la pasividad de una dirigencia peronista que apuesta a “esperar al 2027” mientras se ajusta al pueblo trabajador. El desafío planteado por el PTS es transformar la “simpatía de encuesta” en una fuerza militante organizada capaz de disputar el control de los sindicatos y los centros de estudiantes para enfrentar el plan económico en las calles.
Ante este avance, ciertos medios de comunicación han intentado etiquetar a la izquierda como una “franquicia del kirchnerismo”, algo que Castillo desmiente explicando que su defensa de Cristina Fernández de Kirchner ante la persecución judicial es por principios democráticos y no por una alianza política, ya que han sido opositores históricos.
Paralelamente, denuncia la aparición de la narrativa del “riesgo rusa”, un intento de chantaje de los mercados que advierte sobre catástrofes económicas si la izquierda gobernara. Castillo responde que la verdadera condena para el país es la subordinación al FMI, la cual impide financiar universidades o pagar jubilaciones dignas.
En el Chipi Moment también se dedica una parte al debate sobre si la izquierda realmente tiene voluntad de poder y también se señala que cualquier transformación profunda requiere de la movilización popular organizada para enfrentar el plan de Javier Milei en las calles, los sindicatos y los centros de estudiantes.
Finalmente, Chipi detalla medidas programáticas fundamentales como la reducción de la jornada laboral a 6 horas, la nacionalización del comercio exterior y de la banca para evitar la fuga de capitales y los negociados de las grandes empresas. Propone reemplazar la “dictadura de los mercados” por una planificación democrática de la economía orientada a satisfacer necesidades sociales, como la vivienda y la salud, en lugar de priorizar la ganancia capitalista. El desafío planteado es transformar la actual simpatía que muestran las encuestas en una fuerza militante capaz de dar un salto cualitativo hacia la construcción de un nuevo partido de la clase trabajadora.
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico



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