La exdiputada nacional y referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, publicó una extensa reflexión tras la final del Mundial 2026 en la que sostuvo que el debate futbolístico quedó inevitablemente atravesado por la política internacional, el colonialismo y la disputa por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
En un texto titulado «¿Civilización o barbarie?», Bregman afirmó que el Mundial estuvo marcado por una serie de acontecimientos políticos que fueron desde la situación del seleccionado de Irán y la participación de Estados Unidos, hasta la presencia de símbolos vinculados a Palestina, las críticas al arbitraje y la intervención del presidente estadounidense Donald Trump.
Sin embargo, el eje principal de su planteo giró en torno al gesto de los jugadores de la Selección Argentina al exhibir una bandera con la consigna «Las Malvinas son argentinas», hecho que, según la dirigente, generó repercusiones internacionales y abrió un debate dentro de sectores progresistas e incluso de la propia izquierda.
Bregman cuestionó a quienes rechazaron acompañar a la Selección Argentina por considerar que el reclamo sobre Malvinas respondía a posiciones nacionalistas o asociadas a la última dictadura militar. En contraposición, sostuvo que la reivindicación de la soberanía sobre las islas constituye una causa anticolonial vigente y recordó que el Reino Unido mantiene una ocupación del archipiélago.
También criticó al diario británico The Telegraph, al que acusó de intentar presentar a la Argentina como «los malos de la película» para desviar el foco del pasado colonial británico. En la misma línea, señaló que parte de la prensa española buscó minimizar el reclamo argentino mientras omitía debatir el legado imperial de España.
La dirigente del FIT consideró que algunos sectores de la izquierda internacional incurrieron en una contradicción al denunciar los crímenes cometidos por otras potencias pero evitar cuestionar el papel colonial o imperialista de sus propios Estados. Como ejemplo, mencionó que España continúa siendo, a su entender, cómplice del conflicto en Palestina pese a los gestos públicos de algunos futbolistas.
En el plano nacional, Bregman volvió a cargar contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de impulsar una agenda favorable a intereses extranjeros mediante políticas como el RIGI, la flexibilización laboral y proyectos que, según afirmó, profundizan la pérdida de soberanía económica y territorial.
La referente de izquierda sostuvo además que Argentina atraviesa un proceso de creciente dependencia económica y política, al tiempo que advirtió sobre el avance del imperialismo en América Latina, mencionando los casos de Venezuela y Cuba como parte de ese escenario regional.
Sobre el final de su texto, Bregman incorporó un recuerdo personal al mencionar a su familiar Roberto Bordoy, quien murió a los 19 años durante el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano en la Guerra de Malvinas, hecho que explicó como una de las razones de su compromiso con la causa de la soberanía.
Como cierre de su reflexión, dejó una definición política que sintetiza el eje de su planteo: «La izquierda será antiimperialista, o seguramente, no será».
Credito NotiDigital
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