En un acto de desesperación para exigir justicia, familiares de Agustín, un joven de 20 años que se encuentra internado en estado crítico en el Hospital Doctor Carlos Bocalandro, cortaron hoy el servicio del Metrobús R8 a la altura de la calle Argentina. La medida de fuerza, que incluyó el encendido de fogatas en la calzada, se llevó a cabo de manera pacífica pero contundente a las 19:17 horas, con el objetivo de visibilizar lo que denuncian como una grave cadena de negligencias médicas que tiene al joven al borde de la muerte.

De acuerdo con el relato proporcionado por la familia a este medio, la tragedia comenzó el 9 de septiembre, cuando Agustín ingresó al hospital por una infección en una muela. Según su testimonio, fue erróneamente diagnosticado con una reacción alérgica, recibió una inyección y fue dado de alta sin los estudios ni el tratamiento adecuados.

l Metrobus R8 completamente cortado al tránsito vehicular a la altura de la calle Argentina, en la localidad de Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero. — Foto: Edgardo Onsichuk / MiPeriódico.
Cuatro días después, el 13 de septiembre, el joven regresó al centro de salud con inflamación severa en la mandíbula, incapacidad para hablar y serias dificultades para respirar. Fue sometido a una cirugía de drenaje, pero, afirman sus familiares, su cuadro fue subestimado repetidamente. A pesar de quejarse de dolor torácico y problemas respiratorios, lo derivaron a una sala de pediatría vacía y atribuyeron sus síntomas a una “abstinencia”, asegurando que “todo estaba bien” aun después de realizarle radiografías.

El dramático agravamiento
La situación escaló en la madrugada del 17 de septiembre, cuando Agustín fue trasladado de urgencia a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y se le indujo un coma farmacológico. Fue entonces cuando los médicos identificaron la causa real del colapso: una mediastinitis, una infección letal en el mediastino (la zona entre los pulmones) que había derivado en una neumonía bilateral y afectado el pericardio, la membrana que rodea el corazón.
El cuadro se complicó aún más. El 18 de septiembre, el joven sufrió dos paros cardíacos; en el segundo de ellos, permaneció nueve minutos sin signos de vida. Dos días después, fue intervenido quirúrgicamente durante más de ocho horas para limpiar sus pulmones y corazón, procedimiento en el que se le colocaron seis drenajes.
Actualmente, Agustín permanece en coma inducido, entubado y sedado con Fentanilo, aseguraron los familiares. Su pronóstico es reservado: los médicos informaron a la familia el 5 de octubre que su pulmón izquierdo ha dejado de funcionar y que el derecho presenta una fístula. Además, se detectó una bacteria resistente a los antibióticos, lo que añade otra capa de complejidad a su recuperación.
El reclamo de justicia y la responsabilidad institucional
“El hospital debe asumir su responsabilidad”, exclamaron los familiares durante la protesta, sosteniendo que el caso de Agustín no es un hecho aislado, sino un ejemplo de una mala praxis recurrente en la institución. A través de la medida de fuerza y de la difusión pública del caso, buscan que se inicie una investigación urgente para que, de comprobarse negligencias, los responsables rindan cuentas.
El llamado de la familia es también una alerta a las autoridades sanitarias y a la comunidad para que se revisen los protocolos del Hospital Bocalandro y se garantice que hechos de esta magnitud no se repitan. Mientras Agustín lucha por su vida en la UCI, su familia libra otra batalla: la de que su caso no quede en el olvido y sirva para exigir un sistema de salud más eficiente y humano.
Credito Mi Periodico
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico.



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