Matías Galarza y Julio Enciso anotaron los goles de un equipo guaraní que dejó a la vista todas las grandes carencias del juego celeste.
Uruguay, con otra presentación que deja preocupados a propios y extraños, cayó 2-0 con Paraguay en el Defensores del Chaco de Asunción, otro golpe en la era Bielsa, esta vez por la fecha 15 de las Eliminatorias.

El partido mostró un buen arranque de los celestes, presionando la salida rival y volcando el juego por la banda izquierda donde Olivera y Araújo trataban de juntarse para encontrar brechas.
El local no estaba del todo cómodo y una pelota perdida en zona de volantes encontró a Pellistri lanzado por derecha y terminó en un disparo de Giorgian De Arrascaeta que se fue alto.
Fue un arranque prometedor que rápidamente quedó en el olvido, cuando los guaraníes apretaron el acelerador para avisar primero y abrir la cuenta después.
Un disparo de Almirón hizo atrapar al golero del equipo de Bielsa pasados los 10′, una advertencia de lo que pasó dos minutos después’.
Una acción por derecha, con Almirón habilitando el desborde y centro de Enciso al área. Ugarte en su afán de sacar la dejó corta, Mele salió desesperado para tratar de sacarla con el puño, no pudo hacerlo, y Matías Galarza la mando a guardar para el 1-0.
Esto fue un golpazo para los celestes que perdieron pie en cancha, ya no había circuitos y se perdían pelotas que le daban posibilidades claras a su rival.
Así sucedió pasados los 20’ cuando Guillermo Varela dejó un despeje corto y el propio Galarza sacó un zapatazo que Mele pudo sacar al córner.
Los de Alfaro estaban crecidos, controlando a De Arrascaeta que no podía entrar en acción en la distribución y la última zona con el balón tenía grandes problemas para salir con prolijidad.
La zona de volantes no funcionaba, Nández pasaba inadvertido, Ugarte sobrepasado y eso sumado al nerviosismo del resto con el manejo, terminaba en pelotas largas o acciones personales aisladas.
Julio Enciso cuando caía por derecha complicaba mucho a Olivera, mientras que Galarza aparecía una y otra vez cayendo entre los zagueros que estaban incómodos. A todo eso la ausencia de un conductor como Valverde o Bentancur era evidente, una carencia que afectaba a todo el desempeño colectivo.
Una falta de Galarza sobre Varela le dio una pelota quieta que De Arrascaeta lanzó en forma de centro y Gómez logró despejar al córner cuando ingresaba Josema. Una receta que tampoco daba resultado en un primer tiempo que se fue con otro susto enorme en el tiempo de adición.
Un gol de Alderete a los 45’+2′ fue anulado por fuera de juego cuando la había picado sobre Mele, generando un suspiro generalizado de un equipo que no funcionó y se fue al descanso abajo por mínima diferencia.

Para el olvido
Para el complemento Marcelo Bielsa apostó a realizar una variante en el once colocando a Joaquín Piquerez por Mathías Olivera, de flojísima actuación, buscando mejorar la marca en zona izquierda.
El combinado charrúa intentó adelantarse en cancha y con ello desacomodar a una última línea rival expeditiva y segura, con Araújo estando algo más participativo por izquierda, pero sin encontrar nunca a Aguirre que no pesaba en el trámite. Tampoco era claro Piquerez y desde los volantes, de no ser por De Arrascaeta, poco se podía esperar.
Un pase de Diego Gómez para que Julio Enciso recibiera, encarara de derecha al medio y probara a distancia, volvió a avisar que una contra bien ejecutada podíar dar el golpe de gracia en un duelo que pedía más variantes en la Celeste.
Y así sucedió apenas pasados los 60′ con una variante lógica en los papeles que pasó por sacar a Guillermo Varela para pasar a Nández desde zona de volantes al lateral y colocar en el mediocampo a Rodrigo Zalazar, un valor con mejores prestaciones con la pelota.
Otra perdida en la salida, en este caso de Giorgian De Arrascaeta, terminó en un zapatazo de Enciso que se fue apenas ancho, marcando una vez más los problemas en el manejo.
Una falta sobre Pellistri terminó en un disparo de media distancia de Zalazar que pudo sacar Galarza cuando tenía destino de arco. De ese córner un cabezazo de Aguirre lo controló Fernández.
Gabriel Avalos y Matías Villasanti a la cancha en los de Alfaro para refrescar su ofensiva y apostar por esa respuesta que les diera el segundo y la calma absoluta.
Brian Rodríguez por Pellistri en la visita, mientras que Ramón Sosa por Diego Gómez en el local y allí apareció el gol que bajó el telón del cotejo. Un córner que terminó en un cabezazo de Gómez al travesaño fue el anticipó del segumdo que llegó a los 81′.
Una salida desde el fondo con Josema poniendo la pelota para Nández, este al medio para Ronald Araujo que la controló dejando larga, Enciso la robó y el del Barcelona lo bajó para el claro penal pitado por Herrera. Agarrones de cabeza y Enciso que la cruzó para el 2-0 merecido en cancha.
De allí al cierre fue todo un martirio para Uruguay que nada pudo hacert para evitar la caída en Asunción, un 2-0 justificado con un equipo del cual solo se puede destacar todo lo flojo que hizo. Ahora la Celeste está quinto y si Colombia gana el viernes queda sexto, pero principalmente con la carencia de ideas, juego y actitud.
Bielsa asumió “su ineficiencia” para lograr “que florezca” la selección: “Sigo convencido”
“No ignoro que el momento es difícil y lo voy a asumir con la convicción de que lo vamos a resolver”, dijo el entrenador tras la derrota.

El entrenador de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa, lamentó la derrota 2-0 con Paraguay en Asunción, se hizo responsable del mal momento celeste y manifestó que está convencido de que lo van a revertir.
“Se van sumando partidos y se repite una constante, que es la de no generar peligro”, comenzó diciendo el estratega abriendo la conferencia en el Defensores del Chaco tras otra noche para el olvido.
“El gran déficit del momento que venimos arrastrando desde hace bastante tiene que ver con que tenemos la pelota y no creamos situaciones de gol”, dijo más tarde, para aclarar: “Me siento verdaderamente responsable de la situación”.
“Si el problema, que para mí lo es, es la falta de generación de acciones de gol, mi posición frente a eso es proponer soluciones. Cuando lo hacés y además contás con futbolistas que en sus clubes desequilibran, pero en la agrupación que yo hago acá no logro ese objetivo, no tengo otra opción que reconocer mi ineficacia en ese sentido”, aseveró.

“El equipo [Uruguay] siempre está armado para atacar y no generamos peligro. Salvo los jugadores defensivos, es decir, los dos centrales y el contención, todos los demás están pensados para generar en ataque. En sus clubes tienen una capacidad de desequilibrio que yo no logro que florezca en la selección”, determinó.
“Veo este momento con preocupación y entiendo que es la sensación del hincha uruguayo”, expresó, para luego ser contundente: “Sigo convencido. Creo en el material humano del que dispongo y dispone el fútbol uruguayo; también en mis posibilidades y capacidades de lograr, a través de jugadores destacados que tenemos, un equipo temible. También es verdad que hace mucho tiempo nos cuesta conseguir eso”.
Mala mía
“En la adversidad es cuando uno más debe comprometerse con lo que está haciendo y las ideas que profesa”, dijo Bielsa continuando su intercambio con los periodistas, para manifestar: “Para convencer hay que proponer aquello en lo que uno cree. No ignoro que el momento es difícil y lo voy a asumir con la convicción de que vamos a resolver lo que estamos buscando”.
Analizando el duelo, argumentó: “Tuvimos la pelota, el rival las que consiguió de ataque provinieron por captar rebotes y a partir de allí generar peligro. Son detalles que no evitan que se haga notorio lo que es claro y pasa por lo que nos cuesta jugar, hacerlo bien, crear peligro, imponernos”.
“Los procesos generalmente son evolutivos”, dijo en respuesta a un periodista que marcó que el rendimiento celeste fue de más a menos desde su llegada como entrenador: “Usted señala que sucedió lo contrario, eso es cierto, pero también lo es que hay momentos que pasan los equipos que no necesariamente tienen que ver con el paso del tiempo o desarrollo de lo que se está haciendo”.
“Nunca llegué a ninguno de los partidos de Eliminatorias pensando que no estábamos en condiciones de ganarlo”, señaló, para decir: “El partido ante Paraguay fue exactamente como yo pensé; no había que ser demasiado inteligente para saberlo, más si se revisan sus últimas 8 o 9 actuaciones. Siempre la posesión la tiene el rival, que le genera muy pocas situaciones de gol y ellos, provocando errores o con la pelota detenida, obtienen diferencias. Que Paraguay haya ganado el partido es justo: sin tener la pelota convirtió dos goles y nosotros con el 70% de la posesión habremos generado una situación”.
Luego hizo un repaso a la actualidad positiva de los jugadores celestes en sus instituciones particulares, y lamentó: “Me siento responsable porque dispongo de material humano para que genere en ataque lo que uno considera pueden hacer por su calidad y por lo que hacen en sus clubes, pero no sucede”.



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