Por Alfredo Silletta
Hoy, en horas de la tarde, la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobará la suspensión de las PASO, como había pedido el gobernador Axel Kicillof, y se espera que se avance con la ampliación del calendario electoral, a pesar de la oposición de sectores del kirchnerismo duro en el Senado.

Las diferencias entre el cristinismo y el axelismo han convertido un tema técnico en una disputa política. El gobierno provincial, por pedido de la Junta Electoral, propuso extender los plazos a 80 días para el reconocimiento de alianzas, 70 para la presentación de listas y 50 para la oficialización de boletas. Actualmente, la Ley 5.109 establece plazos más cortos: 60, 30 y 20 días, respectivamente.
La presidenta de la Suprema Corte y titular de la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires, Hilda Kogan, se adelantó al tratamiento legislativo y citó para las 13 horas, en el Palacio de Justicia, a las autoridades de las Cámaras de Senadores y Diputados, así como a los presidentes de los bloques del oficialismo y de la oposición, para explicar la importancia de ampliar los plazos.
En momentos en que el país avanza hacia el precipicio por las políticas de hambre del presidente Milei y de la titular del Fondo Monetario Internacional, como bien describió en las últimas horas Cristina Kirchner en una carta a Kristalina Georgieva, la brutal interna del kirchnerismo duro contra el gobernador resulta suicida. Es no aceptar que la política se renueva, que aparecen nuevos dirigentes que “toman el bastón de mariscal” en el peronismo, como enseñaba el propio Perón y luego repitió Cristina.
Un nuevo trabajo de Sentimientos Públicos, la consultora de Hernán Vanoli, sobre las elecciones en la provincia, aporta números que deberían preocupar al peronismo en caso de ir divididos: La Libertad Avanza sumaría el 31 % de los votos, mientras que un peronismo dividido obtendría un 21 % (los que responden a Kicillof) y un 17 % (los que responden a Cristina). En cambio, la suma de un peronismo unido alcanzaría el 38 %, suficiente para ganar la elección en la provincia.
Hay que entender que no habrá 2027 si primero no hay 2025. Es una verdad de Perogrullo, pero algunos sectores del peronismo parecen no comprenderlo. En dos años, en este país, pueden pasar muchas cosas y es fundamental que el peronismo gane en la mayoría de los distritos, especialmente en Buenos Aires.

Nuestro histórico militante peronista de mil batallas nos dice: “Cristina es la gran líder del peronismo, pero le cuesta soltar y reconocer que la táctica de Alberto Fernández y de Sergio Massa salió mal. Por lo tanto, hay que dejar que las nuevas figuras compitan. Hoy por hoy, Axel Kicillof es la figura convocante que representa lo mejor del kirchnerismo y las nuevas ideas para gobernar el país”.
Este mismo militante histórico, hoy más picante que nunca, agrega: “Cristina contó que en las elecciones de septiembre de 1973 votó a Perón con la boleta del FIP de Jorge Abelardo Ramos bajo el lema ‘vote a Perón desde la izquierda’. Quizás ha llegado el momento de que el peronismo vote a un candidato con ideas fuertes como Axel, que enfrente sin temor al FMI, que busque la unidad latinoamericana y que regrese rápidamente a los BRICS”.
Recordemos a Perón hablando de la Patria Grande y de la unidad de los pueblos para enfrentar al imperialismo:



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