Declaraciones de Herlander Zola, titular del grupo para Sudamérica, encendieron las alarmas sobre el futuro de los establecimientos de Tres de Febrero y Córdoba.
Una fuerte ola de incertidumbre sacude a la industria automotriz nacional y en particular al partido de Tres de Febrero. Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur —grupo que engloba a marcas como Fiat, Peugeot, Citroën y Ram—, advirtió públicamente que la compañía no descarta el cierre de sus plantas de producción en la Argentina.
Entre el establecimiento fabril de El Palomar (Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires), donde se fabrican los modelos Peugeot 208 y 2008, y la planta de Ferreyra (Córdoba), emplean de manera directa a 5.000 trabajadores.
En una entrevista concedida al medio brasileño Exame, Zola dejó abierta la posibilidad de un reordenamiento drástico de la operación regional: «Tenemos dos plantas [en Argentina]. Dependiendo del mercado, las regulaciones y la competitividad del producto, podríamos trasladarnos de una a otra, mantener ambas, cerrar una y conservar la otra, o cerrar ambas».
Deterioro del mercado e impacto en el empleo local
La advertencia del ejecutivo llega tras un período de constantes reajustes operativos en los complejos fabriles del país. En la planta de El Palomar, la firma ya eliminó un turno completo de producción, proceso que conllevó al menos 600 retiros voluntarios. De igual forma, en la planta de Ferreyra (Córdoba) debieron ralentizar el ritmo de fabricación de sus camionetas para adecuarlo a la demanda del mercado brasileño
Las causas tras la pérdida de competitividad
Según analizó Zola, la pérdida de penetración de las marcas producidas localmente responde tanto al ingreso acelerado de vehículos importados como a la asimetría de costos con los países vecinos: «Hasta mediados del año pasado manteníamos una cuota de mercado adecuada. A partir de entonces, el avance chino se produjo a un ritmo vertiginoso, y todas las marcas que producían en Argentina sufrieron en el mercado interno. No fueron solo los chinos: los autos producidos en Brasil también comenzaron a ingresar allí con mucha más competitividad que los producidos en Argentina».
El directivo también apuntó de manera crítica a la estructura de costos locales y a la urgencia de estabilidad macroeconómica: «El costo de la mano de obra en Argentina es prácticamente el doble que en Brasil. Todo puede suceder. Por eso la previsibilidad es tan importante».
Finalmente, Zola recordó que las decisiones industriales no pueden tomarse de forma aislada, dado que la red productiva argentina está atada a las fluctuaciones del socio mayoritario del Mercosur: «Hasta que no tengamos certeza sobre lo que sucederá en el mercado brasileño, es difícil tomar decisiones industriales seguras en Sudamérica. Cambios como el próximo gobierno y el tipo de cambio también podrían alterar significativamente la competitividad de los automóviles Peugeot en este país».
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico









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