La situación del programa de atención médica integral (pami), la obra social más grande de américa latina con cerca de seis millones de afiliados, atraviesa uno de sus momentos más complejos.
En los últimos meses se multiplicaron las denuncias de jubilados, farmacias, clínicas y médicos por problemas en la atención, demoras en la entrega de medicamentos y una creciente deuda con los prestadores que pone en riesgo la continuidad de numerosos servicios.
Uno de los principales focos de conflicto son los atrasos en los pagos que pami mantiene con farmacias de distintas provincias. colegios farmacéuticos advirtieron que las demoras llegan a varias quincenas, lo que dificulta el pago a droguerías y compromete el abastecimiento de medicamentos. aunque muchas farmacias continúan atendiendo a los afiliados para evitar perjudicar a los jubilados, aseguran que el sistema financiero se encuentra cada vez más tensionado.
La problemática también alcanza a clínicas, sanatorios, ópticas y otros prestadores, que denuncian importantes deudas acumuladas. en algunos casos ya se registraron suspensiones de prestaciones o cobros adicionales a los pacientes debido a la falta de actualización de los pagos. diversos sectores alertan que, de mantenerse esta situación, podrían profundizarse las restricciones en la atención médica para los afiliados.
A este escenario se suma el conflicto con los médicos de cabecera. organizaciones profesionales sostienen que los cambios implementados en el esquema de remuneraciones redujeron significativamente sus ingresos, lo que derivó en medidas de fuerza y en la decisión de muchos profesionales de abandonar el sistema para dedicarse a otras coberturas. como consecuencia, en varias regiones del país aumentaron las demoras para conseguir turnos y disminuyó la oferta de especialistas disponibles para los jubilados.
En paralelo, persisten los reclamos por el acceso a medicamentos. desde fines de 2024 el organismo modificó el sistema de cobertura total, estableciendo nuevos requisitos para acceder al subsidio social que cubre el 100% de determinados tratamientos. mientras el pami sostiene que los cambios buscan garantizar la sustentabilidad financiera y focalizar la ayuda en quienes más la necesitan, organizaciones de jubilados denuncian que muchos afiliados quedaron con mayores gastos de bolsillo y enfrentan obstáculos para continuar tratamientos crónicos.
Las protestas de jubilados comenzaron a repetirse en distintas ciudades del país. entre los reclamos aparecen las dificultades para conseguir turnos, la reducción de prestaciones, la incertidumbre sobre la entrega de medicamentos y el deterioro general de la atención sanitaria. incluso el propio gobierno reconoció la existencia de problemas financieros y anunció asistencia para intentar normalizar la situación del organismo.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto. farmacias, médicos y prestadores advierten que la normalización de los pagos será clave para evitar un mayor deterioro del sistema, en un contexto donde millones de jubilados dependen exclusivamente del pami para acceder a consultas, tratamientos y medicamentos.
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico














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