Mientras el presidente observa en silencio la llegada de los argentinos deportados por su “amigo” Donald Trump, y con un gobierno manejado por su hermana Karina Milei —la del famoso “3%”—, decidió sostener la bandera de la crueldad contra los docentes universitarios y los médicos del hospital Garrahan.

Ayer vetó las leyes que preveían aumentos para gastos de funcionamiento, becas y salarios en la universidad pública. Más tarde, rechazó la Ley de Emergencia Pediátrica con el argumento de preservar el “equilibrio fiscal”. Excusas: siempre hay fondos para la ex SIDE, para sus viajes por el mundo o para beneficiar al campo, pero no para educación y salud.
En Diputados ya analizan convocar a sesión para el miércoles 17, mientras que en el Senado planean hacerlo el jueves 18, donde podrían sumar el veto a los ATN si se confirma.
“Milei es cada vez más tirano que presidente. No hay justificación económica, solo maldad y ganas de destruir lo que funciona. Como con Discapacidad, vamos a insistir con el proyecto y este gobierno va a tener que escuchar y reparar, a pesar suyo”, advirtió el diputado de UP, Itai Hagman.

La actualización de fondos universitarios, según cálculos de la oposición, implicaba un gasto extra del 0,14% del PBI (unos $1.059 millones). Para La Libertad Avanza, en cambio, sería más de $1.500 millones.
El proyecto de emergencia pediátrica —que declaraba la emergencia por un año y obligaba a actualizar sueldos del personal—, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, significaría equiparar las remuneraciones de quienes asisten en pediatría (asistenciales y no) y residentes al nivel salarial de noviembre de 2023, con un gasto entre julio y diciembre de $65.573 millones, que anualizado llegaría a $133.433 millones. Mucho menos que los aviones obsoletos comprados a Estados Unidos.
Anoche, el gobernador Axel Kicillof advirtió en redes: “Vetar la ley de financiamiento universitario es desconocer el orgullo que siente nuestro pueblo por la educación pública, además de atentar contra su futuro y sus posibilidades de progreso. Parece que Milei no entendió el mensaje de millones de bonaerenses que rechazaron en las urnas este ataque despiadado a la educación superior. La universidad pública es parte de nuestra identidad y la vamos a defender cada vez que sea necesario”.
Con sus vetos, Milei parece decidido a convertir el ajuste en un deporte de alto rendimiento: castigar a quienes educan y a quienes curan, mientras reparte privilegios a su círculo y a los poderosos de siempre. Si la política es elegir a quién se ayuda y a quién se lastima, el Presidente ya eligió. Y eligió la crueldad.
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico.



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