En una charla en la Biblioteca Mariano Moreno de Sáenz Peña, Miguel Pichetto habló ante más de 70 vecinos y en exclusiva con La Noticia Web: cuestionó el modelo económico libertario, defendió las PASO y reconoció que el peronismo necesita «un proceso de autocrítica». Los detalles, en la nota.
En una jornada calurosa que pareció veraniega, este viernes por la tarde el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto visitó Tres de Febrero, donde brindó una charla en la Biblioteca Popular Mariano Moreno de Sáenz Peña junto al dirigente radical local, Nelson Romero, y al secretario general de la Bancaria, Sergio Palazzo. Además, se hizo presente el ex diputado nacional radical Leopoldo Moureau, quién también habló frente a los más de 70 vecinos del distrito presentes.
En diálogo exclusivo con La Noticia Web y luego ante los presentes, el excandidato a vicepresidente repasó la coyuntura económica, cuestionó con dureza la gestión de Javier Milei y dejó definiciones sobre el futuro del peronismo.
La autocrítica y la defensa de las PASO, en exclusiva
Consultado por este medio sobre cómo el peronismo puede reconquistar al votante que hoy está «desencantado» con La Libertad Avanza, Pichetto no eludió la autocrítica hacia su propio espacio. «El peronismo requeriría también de un proceso de cierta autocrítica, producto de los cuatro años del gobierno de Fernández, que fueron desoladores, con un balance altamente negativo que permitió el triunfo de un emergente disruptivo que no tenía ninguna posibilidad de ser presidente y que resultó actualmente ser el presidente de la Argentina», sostuvo.
Enumeró como parte de ese legado la «cuarentena interminable«, el aumento de la pobreza y lo que definió como «el modelo pobrista con los intermediarios«. A eso sumó la necesidad de resolver la cuestión del liderazgo: «sin líder no hay ninguna posibilidad de ganar una elección«.

Frente a la consulta de La Noticia Web sobre la vigencia de las PASO, fue categórico: «Da garantías muy importantes en términos del control judicial y permite una herramienta que plantea cierta igualdad en los comicios. Hay un financiamiento del Estado nacional y es el método que hasta ahora viene funcionando, y que le permitió a Milei ser presidente». Remarcó que, a menos de un año de la fecha de las primarias, «no se deben cambiar las reglas de juego» y que el oficialismo «no tiene por qué intentar cambiarlas para lesionar la elección democrática de los partidos de la oposición».
Adelantó además una estrategia legislativa concreta: buscar «defenderla en el recinto, tanto en Diputados como en el Senado«, para evitar que se derogue. Como plan alternativo, si las PASO terminan cayendo, planteó recuperar el mecanismo de las viejas internas partidarias, citando como antecedente la interna Menem-Cafiero de 1988: «Se puede hacer, hay que tener voluntad política para hacerla, porque nada mejor que un proceso de democracia interna que legitime al candidato».
Luego, ineludiblemente surgió la figura de Axel Kicillof. Respecto a sus posibilidades, reconoció «potencialidades» en el gobernador bonaerense y mencionó su cercanía con la socialdemocracia europea, tras sus recientes encuentros con Pedro Sánchez y Lula da Silva en Nueva York. Pero marcó una diferencia de fondo: «El peronismo es otra cosa, estamos en el centro nacional. Hay que discutir ideas y un programa, no podés ir nuevamente a improvisar de cara a cuando te toque gobernar«.

«Este gobierno está terminado»
Antes de ingresar a la biblioteca, Pichetto habló con la prensa presente y trazó un diagnóstico contundente sobre la situación del país. Habló de una crisis «profunda» en lo económico, social y político, con datos «demoledores»: 15 millones de pobres, de los cuales 2,5 millones están en la indigencia, y 5 millones de esos pobres concentrados en el conurbano bonaerense. «El gobierno, desde el punto de vista político y económico, está terminado», sentenció, y apuntó contra el esquema de estabilización diseñado por el economista Ricardo Arriazu, al que calificó de fracasado. Citó también a la consultora Equilibra para señalar que, si se toman los índices reales de consumo, la pobreza treparía a casi el 45%.
Sobre el plano internacional, el diputado nacional fue crítico del resultado de la última gira de Milei por Naciones Unidas: aseguró que la relación con Donald Trump fue «irrelevante» —a diferencia del trato que Estados Unidos le dio al primer ministro británico— y que el encuentro con Marco Rubio se limitó a «una foto en un pasillo de un hotel». En ese marco, calificó al canciller argentino como «el peor de la historia», en referencia a la polémica declaración sobre la posibilidad de «comprar o vender una provincia». Sobre el plano electoral, anticipó que Trump podría perder el control del Senado en las legislativas de EE.UU., y evaluó una leve ventaja de Lula en Brasil, destacando su discurso de autonomía frente a la injerencia externa en Naciones Unidas.
Críticas a la economía libertaria
Ya en la charla central del encuentro en la Biblioteca Mariano Moreno, Pichetto dejó frases filosas sobre diversos temas. Previo a su exposición, Sergio Palazzo presentó a Pichetto destacando su trayectoria «desde el lugar protagónico de los hechos» en la historia política argentina, y remarcó la importancia de recuperar el debate de ideas en un contexto dominado por la inmediatez de las redes. «Es absolutamente necesario escucharnos entre todos, en un tiempo donde los gritos, los insultos, y donde las ideas están ausentes», sostuvo, y agregó que Pichetto ocupa hoy «un papel preponderante dentro de la política argentina» en un escenario con escasez de «pensadores de la política».

Posteriormente, Pichetto profundizó su crítica al modelo económico con ejemplos puntuales del impacto sobre grandes empresas argentinas. Habló del caso de YPF, destacando como un acierto de la ex presidenta Cristina Kirchner la estatización, y apuntó al cierre de FATE, la fábrica de neumáticos del empresario Javier Madanes, que debió discontinuar su producción al no poder competir con neumáticos importados de China e India, con la pérdida de mil puestos de trabajo. En ese marco, subrayó que la respuesta del Gobierno fue habilitar la apertura indiscriminada de importación de caños de aluminio. «El sector económico importante y poderoso de la Argentina está mirando esto: no solo reciben el agravio, sino que ven lesionado su propio interés económico», planteó.
El dirigente cuestionó también la política de créditos hipotecarios impulsada por el ministro Luis Caputo, indicando que está orientada a sectores de altos ingresos que pueden afrontar cuotas de entre 3 y 4 millones de pesos, mientras un trabajador con sueldo de un millón y medio o dos millones de pesos queda excluido del crédito. Sostuvo que esos mismos recursos podrían haberse destinado a bajar los niveles de mora o a reflotar la Tarjeta Alimentar, y mencionó como modelo alternativo el sistema brasileño de pagos PIX, regulado por el Banco Central de ese país.
En esa línea, criticó la falta de regulación de tasas de interés en plataformas como Mercado Pago, del empresario Marcos Galperín, a quien calificó de beneficiario de subsidios estatales a la actividad tecnológica. «Lo que no es libre es el salario, ahí sí hay techo«, ironizó.
«Hay que construir un Frente Nacional»
Pichetto hizo énfasis también en el escenario político de cara a la próxima elección presidencial. Contó que en un encuentro reciente con Cristina Fernández de Kirchner, la expresidenta le transmitió la necesidad de construir «un gobierno de unidad nacional», y remarcó que, según datos de encuestadores oficiales, Cristina Kirchner —»callada, en silencio y presa»— es hoy la dirigente con mayor intención de voto, superando los 30 puntos.
De cara a ese proceso, insistió en la necesidad de convocar a sectores empresarios afectados por la política económica, a las PyMEs —destcando el cierre de 32.000 empresas— y a pequeños productores agropecuarios golpeados por lo que definió como un esquema de tipo de cambio bajo, similar al aplicado durante la dictadura por José Alfredo Martínez de Hoz.
Además, una perlita para los interesados en todo el arco político: Interpretó la frase de Patricia Bullrich sobre ser candidata a presidenta «en 2031» como una forma de decir que en realidad apunta a 2027, y la leyó como síntoma de la crisis política interna del oficialismo.

«Nadie vota a los que lo han humillado»
Pichetto cerró con una definición contundente sobre el rumbo político del país: «Nadie vota a los que lo han lastimado, lesionado, humillado y agraviado. Le han hecho perder el empleo y le han bajado el salario. No hay ningún país en serio que vote eso».
Y remató con una advertencia hacia su propio espacio: «No se puede fracasar en la próxima instancia, porque si fracasamos, se va la Argentina. Y si Milei sigue otro período más, la Argentina desaparece en términos de la Argentina que conocimos«.
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico









Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS