En Radio UrbanaBA, el ex concejal confesó: «Tengo ganas de volver a la política». Además, habló del peronismo y de la necesidad de marcar un rumbo de unidad claro para ganarle al oficialismo: «Si hay una elección en la que un compañero se valida, bueno, al día siguiente los dos tienen que estar levantando el teléfono y diciendo: «Bueno, listo, ya está, vamos para adelante»».
Martín Jofre, empresario y ex concejal de Tres de Febrero, habló mano a mano con Eduardo Román en el programa Letra Chica de Radio UrbanaBA para darle una noticia a toda la dirigencia local: «Tengo ganas de volver a la política».
Así, Jofré analizó en casi 30 minutos de entrevista el escenario nacional y local. Se refirió a la necesidad de que el peronismo se una y se dejen de lado los egos.
Eduardo Román: Fuiste crítico, a medida que iba pasando el tiempo, de estos 2 años y medio de Milei, por lo que veías, ¿no?
Martín Jofré: Yo me expresé en redes antes de las elecciones, que iba a votar a Sergio Massa e invité a votar a Sergio Massa. Después ganó Milei y como comerciante, como padre, como todo, dije: «Bueno, ojalá que le vaya bien». Después de cinco o seis meses, uno presta atención. Los comercios que tenemos nosotros en el conurbano nos marcan enseguida el termómetro de cómo está la gente, de lo que va a pasar, y yo le empecé a decir a mi mujer: «Esto termina peor que Macri, esto va a ser peor que lo de Macri». Porque encima tiene a la gente engañada. Macri, cuando empezó con los tarifazos y todo eso a los clubes, enseguida salimos a pedir que la cortaran, que frenaran. Acá no. Acá el tipo ajusta y los jóvenes aplaudían, y seguían aplaudiendo.
Va a dejar un país completamente en ruinas. La industria totalmente terminada, los comercios totalmente terminados. Mirá, yo estoy en San Martín hace 30 años. La capital de la industria y el comercio. Vos vas cualquier día de la semana a San Martín a la 1, 2 de la tarde y no hay nadie.
Vos hablás con el resto de los colegas y decís: «¿Y qué pasa? ¿A dónde vamos a parar?». Porque no hay un norte, ¿no? Y a nadie le alcanza. A nadie le alcanza para pagar absolutamente nada. Entonces, comerciantes que antes tenían uno o dos empleados, hoy están atendiendo ellos su propio negocio porque no pueden tener un empleado.
Increíble lo que sucede. También, para los que tenemos cierta experiencia, y en esto hablo por mí en relación a la cantidad de años que lo vimos, a finales de los 90 lo vimos, en el 2001 lo vimos, lo vimos con Macri, y lo volvemos a ver ahora… Como que era de manual que en este tipo de modelo lo que cagan es a la pyme y al comercio, ¿no?
Siempre cagan al que labura. Esta es la realidad. Pero nosotros los peronistas tenemos que hacer autocrítica de que hay muchas cosas que hicimos mal, para poderlas cambiar, porque seguramente el pueblo le va a volver a dar una oportunidad al peronismo, porque siempre el peronismo es el que va a defender los intereses del pueblo.
Lo más alto que hoy día hay, por lo menos en la última elección se vio en el país, es el voto antiperonista…
Es como Boca, o sos de Boca o sos contra Boca. O sos peronista o sos antiperonista. En el fondo, el antiperonista es peronista también. Lo que pasa que hay que hacer lo que hay que hacer para que lo vea, y hay que hacer que entienda que el peronismo no es los dirigentes. El peronismo no son sus dirigentes, ni los buenos ni los malos. El peronismo es otra cosa. El peronismo es la expresión social noble del derecho al trabajo, del derecho a la educación, del derecho a la salud, de la justicia social.
En ese ideal la clase media muchas veces elige estar enfrente, ¿no?
¿Cuál era la clase media después del 2001? ¿Adónde estaba la clase media del 2001? Le habían sacado la plata a los bancos, prendían fuego las calles, todo una crisis total. Había desaparecido prácticamente la clase media. La clase media se reconstruyó en los 12 años que estuvieron Néstor y Cristina. Y a ver, ¿yo soy kirchnerista? No, no soy kirchnerista. Yo soy peronista siempre. Digo, tengo una admiración por Cristina por cómo es como dirigenta política…
Y aparte tu participación mayor se dio en el Frente Renovador, porque en algún momento planteabas que Curto ya había terminado su buena época, ¿no?
Pero lo que te digo es que en esos 12 años apareció y emergió una clase media de mi edad, y más jóvenes también, que cuando llegaron a ser clase media puteaban a Cristina.
Me meto en tu distrito justamente porque si hay algo que venía diciendo el senador Valenzuela es que él baja impuestos para ayudar al vecino y favorecer al comerciante. ¿Qué estás viendo ahora de Tres de Febrero?
No, Tres de Febrero es un barco a la deriva. Valenzuela es un tipo omnipotente, que no le larga el poder a nadie. Hoy recién te lo decía un poco en joda, un poco en serio, todo el mundo dice que hay tres intendentes: está Valenzuela, está Aybar, que es el intendente que él dejó, y está la mujer de Valenzuela que también es intendenta.
Valenzuela es así. No te deja manejar absolutamente nada. No le da nada a nadie. No le da presupuesto, no le da poder de decisión, no le da nada a nadie. Por eso el municipio está como está.
Yo veo un Tres de Febrero que está mucho peor que cualquier distrito vecino. Muchísimo peor. Y con respecto a todo eso… todo eso es una venta de humo, que bajaron los impuestos, que hicieron esto, que hicieron lo otro. Todo mentira.
En Tres de Febrero no hay presupuesto para la seguridad, no hay presupuesto para el deporte, no hay presupuesto para la educación. Las calles están sucias, las luminarias están agotadas. La gente está todos los días manifestándose con el tema de la seguridad sobre todo. Es uno de los distritos que pasó de tener uno de los mejores índices los dos años que nosotros hicimos la gestión de seguridad… pero no dicho por mí, dicho por el Ministerio de Seguridad de Provincia y Nación que no correspondían a mi bandera política.
Hay un momento muy particular frente a lo que está sucediendo que es ver qué pasa en el 27. Por eso nosotros estábamos promocionando: ¿Regresa Martín o no? Y estás hablando mucho de peronismo. Un peronismo que Valenzuela probablemente pueda decir: «Bueno, digan lo que quieran, pero les gané un montón de elecciones». Y es verdad, porque ha ganado todas las elecciones prácticamente desde que es intendente. Yo creo que las de medio término también las ganó. Entonces, eh, en este punto él puede decir: «Sigan pataleando, sigan criticándome, sigan por este camino, yo voy a insistir», eh, seguramente para retener el poder, no sé con quién, si él o la mujer, para el 27. ¿Qué tiene que hacer el peronismo para ganarle al valenzuelismo? ¿Qué tiene que hacer? Es la gran pregunta.
Esa es la gran pregunta. O sea, mirá Eduardo, esto lo hablé con Graciela, que vos sabés el cariño que le tengo a Graciela Camaño, que fue quien quizás me inició en la política, y yo en un momento tomé la decisión de apartarme de la política y se lo transmití primero a ella que a todos los demás. Hoy se lo transmito a todo el mundo: si vuelvo a la política es a dar la discusión adentro del peronismo, porque entiendo que es la única manera de ganarle a Valenzuela.
No sé en qué lugar, no sé cómo se va a dar la discusión, pero esta vez ya lo dije varias veces, no es de soberbio ni de nada, no le vengo a pedir permiso a nadie, vengo a trabajar y a militar y a participar dentro del peronismo.
¿Te abren la puerta para eso?
Algunos me la abren, otros un poco reticentes. Algunos me hablan por abajo y me dicen: «Vení dale, tenés que ser vos, quedate tranquilo». Yo tengo sentimientos por el peronismo, y así todo me haya peleado y nos hayamos peleado muchísimo, yo sé que es algo lindo lo que pasa, porque las veces que de un lado o del otro tuvimos que hablar de cosas o pedirnos una mano, nos las dimos siempre, porque el peronismo es así. Yo cuando tuve a cargo muchas áreas, cada compañero que me vino a ver por una cuestión o por otra yo siempre estuve a disposición para ayudarlo, y cuando fue al revés, que yo le tuve que pedir algo a alguno también.
El peronismo de Tres de Febrero es un peronismo complicado. Me parece que a veces todavía sigue en una era postcurtista sin poder ver cuál es su rumbo, ¿no?
Digamos, Curto se cansó de ganar elecciones, perdió una y no ganaron nunca más. Y ahí hay un tema.
Sí, la primera que le gané fui yo en el 2013, desde ahí para acá no ganó nunca más una elección. Claro.
Hay un claro problema de egos principalmente, que creo que tienen que subsanar los dirigentes que son históricos del peronismo, porque el problema también es ese, que ellos creen que son dueños del peronismo en el distrito, y no es así. Y no es así. Entonces tienen que abrirle la puerta.
Perdón, pero Juan Debandi podría decir: «Che, ¿estás diciendo eso? Y acabo de convalidar en una elección interna».
No, no, pero no hablo de Juan. No hablo de Juan. Todo lo contrario, creo que hay otros personajes que no tienen la impronta o la validación que tiene Juan en varias elecciones. No, no hablo de Juan. Todo lo contrario. Mirá, es más, creo que los que tienen más representatividad como Juan, Octavio… eh, no sé, te puedo nombrar otros gremios, Máximo Rodríguez… eh, no sé, Facundo Lococo. No me quiero olvidar a nadie porque después me van a decir: «A mí no me nombraste», y tengo buena relación con todos.
Creo que los que tienen más representatividad entienden más de que hay que abrir las puertas e invitar a todo el mundo. A todo el mundo, sean del partido que sean. Que hay que armar un gran frente para poder ganar el distrito. Y hay otros dirigentes que quizás no tienen tanta trascendencia o no están en las primeras líneas, que por sus egos o por sus temores no quieren que el peronismo crezca.
Entonces lo que yo vengo planteando hoy, charlando con todos, es: si no nos unimos, si el árbol nos tapa el bosque, Valenzuela va a seguir ganando y se nos caga de risa en la cara. Porque no es fácil ganarle al aparato del municipio, a la caja que tiene Valenzuela. Ya aprendió el trabajito del reparto de la boleta, del corte de la boleta…
Ahora en este proceso, porque van a decir: «Bueno a ver, qué es lo que quiere Martín, ¿entrar por el peronismo? ¿Te bancás una PASO? ¿Te bancás una interna abierta? ¿Te bancás un proceso donde de repente no exista el dedo?».
Primero como les vengo diciendo a los compañeros, creo que hay cosas que tenemos que ordenar. Porque realmente, si no se ordenan, yo me quedo en mi casa.
¿A qué te referis?
Primero, el dejar de pelear entre compañeros, o sea, no nos podemos seguir peleando entre nosotros por cualquier motivo. Y si hay una elección en la que un compañero se valida, bueno, al día siguiente los dos tienen que estar levantando el teléfono y diciendo: «Bueno, listo, ya está, vamos para adelante».
Yo lo que quiero y lo que le voy a pedir a los compañeros del distrito es que si no entendemos que la unión hace la fuerza, que realmente seguimos divididos entre nosotros, que seguimos peleando, Valenzuela se nos caga de risa en la cara, se queda con el distrito, lo sigue destruyendo 4 años más. No ayuda absolutamente a ningún compañero a nada, no ayuda a ningún barrio a nada.
La seguridad va a seguir cada vez peor, ellos simplemente están en el distrito para hacer sus negocios. Yo lo vengo diciendo desde que me fui al lado de él, peleándome, y ahora hoy todos se dan cuenta. Porque por algo no asumió el cargo que tenía que asumir. No lo asumió solamente porque no se lo quisieron dar. No lo asumió porque detrás de él hay un montón de cuestiones que sabían que le iban a hacer ruido también al gobierno. Después le empezaron a hacer ruido por todos lados.
La final pregunta es: ¿volvés o no volvés a la política?
Sí, tengo ganas de volver. Tengo ganas de volver a la política. Antes que todo está mi familia. Es una discusión que tengo familiar.
Credito LNW
Las opiniones y análisis expresados en este artículo pueden no coincidir con las de la redacción de UDR Noticias. Intentamos fomentar el intercambio de posturas, reflejando la realidad desde distintos ángulos, con la confianza de aportar así al debate popular y académico de ideas. Las mismas deben ser tomadas siempre con sentido crítico



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