Al inicio de la final del Torneo Apertura 2025 entre Platense y Huracán, una persona vestida de negro y encapuchada irrumpió en el centro del campo y se robó la pelota justo antes del pitazo inicial del árbitro. Simultáneamente, las pantallas del estadio difundieron imágenes de una campaña para “Combatir la piratería”. En Argentina más de 10 millones de personas ven fútbol ilegal. ¿Es caro ver fútbol cada vez más privatizado?. Por ANRed

La piratería no es solo un problema para las ganancias de las grandes corporaciones y multinacionales que controlan el negocio del fútbol, sino también una expresión legítima de la exclusión del fútbol de cada vez mayor de hinchas por los costos exorbitantes impuestos para acceder a los partidos. En uno de los negocios más rentables el mundo , las empresas no se detienen en maximizar aún más sus ganancias. Por ejemplo en España, la Liga ha denunciado pérdidas cercanas a los 700 millones de euros por la piratería en los últimos torneos.
En Argentina, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el 60% de la audiencia recurre a páginas piratas para ver fútbol, debido a los precios cada vez más prohibitivos. El costo promedio mensual de los paquetes para ver los principales partidos van desde los 12 mil hasta más de 50 mil pesos, inaccesible en este contexto, lejos del alcance de millones de familias. Frente a esto, la piratería emerge como un refugio para quienes aman el fútbol, pero no pueden pagarlo.
“Si quieren que no haya piratería, bajen los precios”, expresaban los hinchas en redes sociales, entre memes contra la campaña lanzada en la final que ganó Platense. Plataformas piratas como Fútbol Libre, Pelota Libre o Roja Directa son la consecuencia directa de un modelo cada vez más privatizado y elitista. Según un estudio de la consultora Kantar, más de 10 millones de argentinos utilizan estas plataformas para ver fútbol.

Mientras tanto, las empresas del sector no dudan en publicitar casas de apuestas que rozan la ilegalidad y afectan principalmente a los jóvenes y sectores vulnerables, sin que eso genere escándalos o sanciones. Una publicidad masiva que tiene consecuencias sociales graves. Según un informe del Observatorio de Adicciones y Consumo Problemático de Argentina, en los últimos cinco años la ludopatía juvenil aumentó un 35%, asociada directamente a la proliferación de casas de apuestas en eventos deportivos.
Mientras, estas casas de apuestas reciben un trato preferencial, quienes buscan ver el fútbol por vías alternativas son limitados. Esta contradicción quedó en evidencia en julio de 2024, cuando la Justicia detuvo a un joven mendocino señalado como creador del dominio Fútbol Libre. A los pocos días fue liberado, tras declarar que nunca obtuvo ganancias económicas y que solo compartía enlaces para mantener vivo el espíritu del programa Fútbol Para Todos.



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