En un partido en el que la Academia se quedó con 10 por la expulsión de Rojo, River Plate venció 2-0 y se acerca a los Playoff.
El clásico y los tres puntos fueron para el Millonario. Este domingo 12 de abril, en el Estadio Presidente Perón o más conocido como el Cilindro de Avellaneda, por la fecha 14 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, Racing de Gustavo Costas cayó 0-2 ante River Plate de Eduardo Coudet.
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River Plate logró un triunfo de carácter y estrategia en Avellaneda. En el Cilindro, superó 2-0 a Racing Club durante la jornada 14 del Torneo Apertura 2026, en un partido marcado por períodos de dominio alterno, tensión continua y una resolución caracterizada por la eficacia del equipo visitante.
El inicio mostró a Racing decidido a tomar la iniciativa. Con una presión alta y dinamismo en el medio campo, el local logró incomodar a River y generó las primeras oportunidades: un disparo desde fuera del área que exigió al portero y un cabezazo que se fue apenas desviado encendieron el entusiasmo en las gradas. Por su parte, River se tomó su tiempo para adaptarse, pero al hacerlo comenzó a encontrar espacios detrás de los mediocampistas rivales.
En ese escenario llegó el quiebre en el primer tiempo. A los 33 minutos, un fallo en la salida de Racing permitió a River recuperar rápidamente el balón en terreno adversario. La defensa de River mandó un pelotazo largo en búsqueda de Facundo Colidio, sin embargo parecía que la pelota iba a ser controlada por Marcos Rojo, sin embargo el ex Boca tuvo un error de cálculo, se lanzó por el balón y la pifió dejando solo al delantero del Millonario que en el mano a mano, definió de gran manera para poner el 1-0.
El gol alteró el ritmo del partido: River Plate adquirió confianza, empezó a manejar mejor la posesión y forzó a Racing a acelerar su juego.
Antes del descanso, el conjunto de Núñez tuvo dos oportunidades claras para aumentar la ventaja: un tiro dentro del área que rozó el palo y un contraataque que culminó en un disparo desviado. Racing, afectado, intentó reaccionar con centros y tiros libres, pero careció de la precisión necesaria para generar verdadero peligro.
El segundo tiempo mantuvo la intensidad. Racing salió con otra mentalidad, adelantó sus líneas y buscó el empate con más ímpetu que claridad. Por otro lado, River se mostró sólido en defensa, con una buena coordinación entre sus defensores y el medio campo, y optó por transiciones rápidas para aprovechar los espacios. El partido se tornó más físico, con interrupciones y diversas faltas en el medio campo.
A medida que avanzaban los minutos, el desgaste comenzó a notarse. Racing mantenía la presión, pero con el pasar del tiempo todo se hacía más complicado. A los 80′, la Academia se iba a quedar con uno menos por la expulsión de Marcos Rojo, quien le propinó un manotazo a Lucas Martínez Quarta, por lo que el VAR llamó a revisión y el juez no lo pensó para mostrarle la tarjeta roja al ex Boca.
En tiempo de descuento, cuando el local estaba volcado al ataque, llegó la sentencia: otra falla en la salida fue capitalizada por Sebastián Driussi, quien quedó en una situación mano a mano y definió con calidad para el 2-0 final.
El pitazo final selló un triunfo laborioso, construido sobre la paciencia y la efectividad. River logró resistir en los momentos difíciles, golpeó en los momentos precisos y se llevó tres puntos valiosos de un lugar siempre complicado como el Cilindro.














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